viernes, 30 de septiembre de 2011

CAPITULO 9°

Cuando llegamos a la casa Tom y Bill estaban empacando sus cosas en su auto


Prov. Erika

Sin salir de mí asombro al ver que los gemelos se irían todo por mi culpa.

-Bill lo siento no debí salir así no te vayas por favor- dije con mis ojos rojos y a punto de llorar, mientras Bill subía a su camioneta.

El volteo  y al verme así salió corriendo abrazarme -No llores Erika, está bien, me quedare pero no llores  ven vamos adentro- me dijo esto llevándome hacia la casa.


Prov. Laura

Pues me dolió ver a Tom subiendo a la camioneta pero si eso es lo que él quería no podía hacer nada pero aun así me acerque a él.

-Tom porque te vas?- dije con mi mirando hacia abajo

- Como te vi tan cómoda con Alejandro- dijo con un tono muy frio

-Igual no veo el por qué de tu reacción si tu y yo no somos nada- dije dándome una vuelta para entrar a la casa.

En un momento sentí un tirón en mi brazo que me volteo en un minuto

-Y tu quieres que seamos algo?- dijo Tom con una sonrisa hermosa

Sin saber que responder solo reaccione cuando sentí sus cálidos labios sobre los míos me  dio un beso y luego me enredo con sus brazos yo solo sentía el latido de su corazón, cerré mis ojos para escuchar esa dulce melodía pero una gota de agua me hizo salir de ese paraíso en el que estaba metida

-OH! empezó a llover –dije con tristeza

-Si es mejor que entremos- dijo Tom tomándome de la mano y llevándome hacia la casa.

....................................

Ya estando adentro  busque a Erika pero no estaba

-Tom quieres ver una película?-

-Si es XXX y en compañía tuya obvio si – mirándome con unos ojos picarones y moviendo su  pircing.

-mmmmm no pondré una de terror mejor- me levante y coloque la película

Al sentarme…

-jajaja solo quieres abrazarme por eso quieres la de terror-dijo Tom soltando una risa

-Jum y tú que querías conmigo cuando pediste la XXX?-

-Mira ya empezó – dijo él cambiando el tema

Pase un momento fantástico descubrí que Tom es un gallina no paro de asustarse en toda la  película.


Prov. Erika

Al entrar a casa subimos a mi habitación, Bill me llevaba abrazada.

...........

Al llegar se sentó en mi cama y yo entre al baño a limpiarme un poco la cara por todo lo que había llorado

Al salir vi que Bill estaba acostado en mi cama, para no molestarlo decidí salir pero unos brazos rodearon mi cintura impidiéndome salir.

-No te vayas, acuéstate aquí conmigo-  no sé por qué con el pierdo toda mi fuerza de voluntad, me voltee hasta quedar enfrente de él nos fuimos abrazados hasta quedar al lado de la cama… Bill me tomo entre sus brazos y me recostó en la cama quedando el junto a mi lado  mis ojos se empezaron a cerrar poco a poco y en medio de mi sueño es cuche su voz que decía

-Te quiero-

La verdad no sé si fue parte de un sueño pero en ese momento perdí el sentido total de mí…

CAPITULO 8°

Cuando salimos a la puerta vi a mi amiga Erika con un auto casi encima suyo, me asuste demasiado salí corriendo con Tom tomado de mi mano.

-Erika estas bien?- Pregunte muy preocupada

Cuando mire al lado de Erika quede con la boca abierta que era lo que veía ¡oooooooooooooh! que hombre un rubio súper sexy lo único q hice fue echarle unas miradas cómplices a Erika ¡jum! pero no perdí el tiempo. Pero era mi amigo, estudiaba con migo.

-Hola, que haces aqui?- Le dije a Alejandro (mi amigo)

-Hola- acercandoce a mi y dandome un beso en mi mejilla. 



Prov. Erika

Yo solo miraba  a Laura, mirar con esos ojos a Alejandro?.  La verdad no puse mucha atención porque mis ojos estaban posados en los de Bill que me miraba algo frio cuando vi que en un momento el soltó mi cintura y pude sentir un frio en todo mi cuerpo y me di cuenta que lo necesito mas que ha nada.

Voltee a mirar al escuchar la voz de Bill que me dijo

-Está bien que te cuide él- dijo Bill muy enojado mientras se iba de mi lado

-Bill-grito Tom

Mientras Laura lo miraba el solo soltó un suspiro y dijo

-mmmm  creo que estas bien con el rubio este-dijo Tom dando la vuelta para ir justo detrás de su hermano.

viernes, 16 de septiembre de 2011

CAPITULO 7°

Bill me tenia apresada contra la pared aun que estaba elevada con su delicioso aroma y el rose de sus labios en mi cuello pude sentir una sensación de que nos miraban, levante mis ojos y era Nico que con su mirada me demostró lo enojado que estaba. Yo solo empuje a Bill y salí detrás de Nico él dejando a Bill atrás…

-Nico  espera –grite desesperada

Solo podía ver como Nico salía de la casa  en  la avenida, pase sin pensar lo único que quería era alcanzarlo y aclarar las cosas cuando una voz detrás me grita

-Cuidado-

Lo único que pude sentir fue  el auto casi encima mío la distancia era mínima y los brazos de Bill rodeando mi cintura lo voltee a mirar y tenia una cara de pánico y la respiración  súper agitada.

-estas bien?-pregunto un hombre rubio, alto, tenia full body que OMG… mientras se bajaba de su auto

-Sí, estoy bien gracias- dije aun con mucho miedo

-No vuelvas hacer eso –me dijo Bill


Prov. Laura

Me levante de la mesa  y coloque los platos del postre  y cuando estaba  organizándolos sentí  unos  ricos  y suaves besos por mi cuello  y no pude evitar cerrar mis ojos y sentir esa sensación tan agradable,   en un momento tenia a Tom enfrente mío  acercando sus labios  sin poder decir ni una sola palabra sentí algo frio eran sus suaves y delicados labios  sobre los míos  que los besaba con mucha pasión,  subió mi blusa, acariciaba mi espalda debajo de esta y aun que mi cuerpo me pedía que no paráramos, lo solté y lo retire de mi

-yo no soy la clase de chica a la que estas acostumbrado-lo dije en un tono frio y cortante mientras volvia a acomodar mi blusa.

Y me dispuse a subir las escaleras  solo vi que Tom salió detrás de  mi

-espera espera, no te lo tomes de esa forma- dijo Tom mientras subía las escaleras detrás mío

Cuando me alcanzo me tomo entre sus brazos y me dijo

-Tú crees que si solo quisiera tener sexo contigo estuviera hoy aquí, hay muchas chicas en Alemania con las que lo pudiera hacer-lo dijo en un tono muy romántico.

Esas palabras me llenaron de alegría y solo se repetían en mi mente y sin antes poder responder sentimos un frenazo que provenía de la calle Tom y yo salimos corriendo.